viernes, 6 de julio de 2012

Todos podemos hacer crítica "la ignorancia profunda genera libertad."

Publicado por Mimi Cano en 11:03
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He leído muchos comentarios alabando la crítica y la redacción y no puedo decir  que voy a refutarlos. La columna está, en resumidas cuentas bien elaborada. y hablo de esta Las 7 ventajas de la idiotez. Homenaje a la columna de Alejandra Azcárate   Sin embargo se está manteniendo lo que tanto se critica: la tan mencionada palabra DISCRIMINACIÓN, pasa de ser un argumento para defender, a una ofensa completa. ¿Acaso la discriminación es solo para las minorías? Cuando alguien dice que una mujer incurre en la idiotez por su apariencia física es una nimiedad a la que no deberían hacer caso.   Discriminación va más allá de decirle gorda a una gorda, negro a un negro, feo a un feo. ETC.

Con un poco de admiración y terror he leído la columna de chili. Cada  renglón se usa para defender a una comunidad y atacar a un personaje, que viéndolo bien solo escribió una opinión jocosa, una visión de la realidad, de su realidad.  El problema es el medio que lo publica y la que debería estar en entredicho es la Revista de circulación nacional y ahora con internet, internacional. La gordura, al igual que la belleza no es un motivo de revueltas. Ella (Alejandra) no necesita convertir nada en factor de seguridad, porque seguridad tiene y es algo innato.

Si le pagan por ser vulgar, mordaz y utilizar esa verborrea sexista, es porque, a los colombianos les gusta.  A mi Alejandra no me genera admiración, pero tampoco lástima… Ha sabido jugar con todo y déjenme decirles. No se puede calificar de bruta a una mujer solo por el hecho de ser bella físicamente. Eso es Discriminación y la discriminación es un crimen ¡Asúmanlo!

Esto se me parece mucho a los discursos populistas con los que el público se levanta indignado y al fin y al cabo “cuando muchos piensan igual, ninguno está pensando” Dárselas de inteligente porque quiere disfrutar de una lectura al lado de una piscina no es para nada admirable, por el contrario pasa a engrosar la lista de pseudointelectuales, que compran libros por metro cuadrado para exhibir en la biblioteca de la sala. Tal vez yo esté incurriendo en la falacia Ad Hominem, pero nótese que aquí también lo están haciendo.

La estupidez humana no se mide con pintalabios, ni cirugías, pero tampoco con libros y discursos / columnas populistas  

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